La otra parte de las apuestas

Stop Loss

En las apuestas deportivas, tal y como ocurre con la bolsa, hay que saber dejar correr los beneficios y cortar de raíz las pérdidas. Esto es posible con los pronósticos gracias sobre todo al trading y a las opciones de cerrar apuesta que ofrecen casas como Bet365 o Betfair con su popular Cash Out. Esto supone que a día de hoy una apuesta no tiene que designarse como acertada o como perdida, de la misma forma que del blanco al negro hay una enorme escala de grises. Aquí es donde entra en juego el concepto de Stop Loss.

Este término nace de las operaciones bursátiles y no es más que una orden que le envías a tu broker para cancelar la operación en un punto determinado donde estás en negativo y detener así las pérdidas. Si el precio de una acción o de un índice llega a un determinado punto en tu contra, se cierra la operación y se asumen las pérdidas que se hayan tenido.

Su aplicación a las apuestas deportivas es algo más compleja y abstracta, pero no por ello carente de sentido. Una vez más, todo depende del uso que le queramos dar según las reglas que hayamos establecido en nuestro sistema con anterioridad. Como bien sabrás, pronosticar significa hacer una lectura de un evento y apostar creyendo que algo va a tener lugar. Esto puede ser saques de esquinas, número de goles, victoria de un equipo, etc. Pero como también sabrás, una vez comienza el evento en cuestión es bastante sencillo ver si estábamos en lo cierto con nuestra lectura o no, independientemente del resultado final.

En base a eso, podemos determinar si queremos arriesgar el total de nuestra apuesta o si por el contrario preferimos cortar las pérdidas llegado un determinado punto. Por ejemplo, si nuestra apuesta es de más de 2,5 goles y al descanso van 0 a 0, podríamos optar por cerrar la apuesta y recuperar el remanente de la inversión. Otra opción es poner un límite en cuanto a porcentaje. Esto se traduce en que si por ejemplo apostamos 10€, podríamos cerrar la apuesta una vez nos devuelvan solo 5, recuperando la mitad de la inversión dado que nuestra lectura previa parece no haber sido la acertada.

Métodos hay muchos y muy variados, pero el introducir el Stop Loss en ellos es una técnica que pocos conocen y resulta de gran ayuda. Por supuesto, antes habrá que hacer cálculos sobre la rentabilidad y sobre en qué casos sería óptimo hacerlo, pero de lo que no hay duda es de que puede ser una gran herramienta.